Tratamientos

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Gordon Hayward.

Fractura de meseta tibial

Las fracturas de meseta tibial son fracturas articulares y, por lo tanto, es esencial conseguir una reducción anatómica de la fractura lo más minuciosa posible para evitar la posible pérdida de funcionalidad en la articulación.
En función del tipo concreto de lesión, las fracturas de meseta tibial pueden clasificar en 6 tipos, según la clasificación de Schatzker. La clasificación de la fractura determinará en gran medida qué tipo de aproximación terapéutica se llevará a cabo.

Fracturas desplazadas del platillo tibial lateral  

La superficie articular no está hundida, aunque el fragmento de hueso puede desgarrar el menisco al desplazarse. Acostumbra a darse en personas jóvenes, con huesos fuertes. En el tratamiento de este tipo de fracturas por lo general se utiliza la fijación con tornillos y controlar la reducción articular mediante artroscopia. No suele ser necesario utilizar placas de osteosíntesis.

Jeremy Lin.

El tratamiento de una fractura de rótula puede ser de 2 tipos:
  • Tratamiento conservador: está indicado cuando son fracturas no desplazadas y que se conserva el mecanismo de extensión. En este caso se mantendrá al paciente con yeso de 4 a 6 semanas en extensión y comenzará la rehabilitación dependiendo de la consolidación del hueso.
  • Tratamiento quirúrgico: indicado en los casos donde se requiere la reducción anatómica, restaurar la congruencia de la superficie articular o la integridad del mecanismo extensor. En el tratamiento quirúrgico se suele utilizar anclajes con tornillos y alambres.

Tratamiento en fisioterapia y rehabilitación

El tratamiento fisioterapéutico y rehabilitación de una fractura de la rotula se puede dividir en dos tipos: tratamiento conservador o no quirúrgico y tratamiento en caso de intervención quirúrgica. A continuación te describimos cada uno:

Fisioterapia en caso de tratamiento o conservador no quirúrgico.

En un tratamiento conservador en una primera etapa aun con el yeso vamos a realizar movilización activa de pie y cadera, se puede aplicar magnetoterapia para ayudar a la regeneración ósea y hacia el final de esta etapa, podemos realizar contracciones isométricas y deambular con dos muletas haciendo un pequeño apoyo siempre teniendo en cuenta la consolidación de la fractura.
Cuando se retira el yeso es importante empezar con las movilizaciones analíticas de la rodilla y rótula de forma suave, contracciones isométricas y empezar a realizar movilizaciones activas-asistidas. Empezaremos con la carga, que será total o parcial dependiendo del tipo de fractura, serán las longitudinales las que permitan una carga total.
En una fase final potenciaremos la musculatura de cuádriceps e isquiotibiales, insistiremos en la movilidad total de la rodilla, comenzaremos con una reeducación de la marcha y de la carga total sobre la rodilla. Aquí os pongo vídeos donde se explica de forma muy sencilla algunos de los ejercicios que se pueden realizan.

Andrew Bogut.

Tratamiento de brazo roto o brazo fracturado

  • Radiografía debe tomarse para confirmar un brazo fracturado o roto y para averiguar la extensión del daño.
  • El paciente debe buscar atención médica inmediata después de que se confirme el diagnóstico de fractura de brazo.
  • El médico evaluará al paciente para detectar otras complicaciones, como daño a los nervios o vasos sanguíneos.
  • El brazo está colocado en un yeso durante algunas semanas si hay una fractura directa, es decir, donde el hueso no ha roto la piel y solo se rompe en 2 partes sin desplazamiento. El yeso se conserva hasta que el hueso se haya curado por completo.
  • En caso de fracturas graves que impliquen desplazamiento, se requiere reducción ósea mediante la manipulación de los huesos o con cirugía.
  • Si el hueso se fractura en más de dos piezas, también se requiere cirugía. Las partes del hueso se fijan en su lugar con la ayuda de cables, pasadores o placas. Si las estructuras circundantes también están dañadas, deben repararse durante la cirugía.
  • Después de la cirugía, el brazo debe inmovilizarse de nuevo durante algunas semanas. Una vez completada la curación, el paciente debe comenzar un programa de rehabilitación para recuperar la movilidad y la fuerza del brazo.

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